La deuda*

Hace años se estrenó THE INTERNATIONAL, un thriller de acción, con el siguiente argumento:

Un agente de la Interpol y la Fiscal de Distrito de Manhattan, se proponen llevar ante la justicia a uno de los bancos más importantes del mundo, por su manipulación en el sistema financiero global, incluso más allá del blanqueo de dinero.

En su investigación, de alto riesgo, y a nivel internacional, pareciese que estuviese implicado todo el mundo: la CIA, el gobierno americano, la mafia rusa, algunos dirigentes de países africanos y muchos, muchos, muchos intermediarios.

El tema se pone candente cuando se comprueba que si alguien denuncia, o facilita algún paso aclaratorio, acaba muerto o desaparecido, o van a por su familia, porque el dinero no es lo principal: armas, información privilegiada o confidencial, extorsión, corrupción y, al final del camino, operaciones de alta rentabilidad para justificar el apoyo logístico en un golpe de estado.

Así contado parece algo loco y “de película”, como si no pudiese ser real… o sí… ¡Quién sabe!

En España se le añadió un título aclaratorio: “Dinero en la sombra”.

Más allá de recomendarla, porque es una película muy bien dirigida, actuada, montada, con un guion espléndido, y de lo más entretenida, es esencial verla si te interesa el mundo financiero porque expone una de las claves más reveladoras sobre la economía mundial:

¿Y qué quiere decir esto?

Pareciese que toda la economía estuviese montada alrededor de estos dos términos: “deuda” y “poder”.

Empecemos por la deuda, y ya comentaremos en otros posts sobre el poder.

En todo sistema, basado en el dinero, del tipo que sea (real o digital), hay una parte que lo ostenta (su propietaria) y otra parte que lo necesita.

La deuda se podría definir como una obligación de pago de quien recibe dinero (una persona, empresa, institución e, incluso, un gobierno) respecto a quien ha puesto ese dinero en circulación, ya sea a través de un intermediario (por ejemplo, un banco) o directamente con el poseedor de este dinero, el acreedor o prestamista.

Esa obligación se ha de cubrir en un futuro acordado por las partes, devolviendo el principal (la cantidad prestada) más unos intereses.

Entre el ciudadano de a pie, los instrumentos más conocidos son los préstamos bancarios, o las operaciones que se pueden hacer con cualquier FINTECH o, si la necesidad aprieta, las líneas de crédito personal o para su empresa o, en última instancia, las tarjetas de crédito para el consumo. A lo más le suena lo de la deuda pública (gobiernos) o el apalancamiento (deuda para inversión) pero eso queda para el personal más entendido.

Nos endeudamos para poder adquirir activos o financiar gastos cuando no hay liquidez inmediata.

Por lo tanto, se puede afirmar que la deuda es una herramienta fundamental para el funcionamiento de la economía, permitiendo la inversión y el crecimiento, de manera que es crucial saber manejarla debidamente para contar con una buena salud financiera.

Por supuesto, siempre se busca obrar adecuadamente para repagar, y de hecho con ese dinero lo que se busca es generar ingresos o valor, lo que llamaríamos “deuda buena”, pero también está la “deuda mala”, que vendría a ser la que produce consumo, bienestar o cubrimiento de ciertas necesidades, pero no genera retorno para luego liquidar a quien debemos.

¿Cabría preguntarse también que, a pesar de las apariencias, ese manejo del dinero no fuese el mejor o que lo que se buscase con la deuda es algo diferente a lo que creemos?

Vamos a imaginar:

A pesar de que deberían tomarse medidas regulatorias para que eso no ocurra, con un control exhaustivo, a lo largo de la Historia se han dado y en la memoria del todo el planeta está la crisis financiera del 2007.

Aparentemente fue una sorpresa, derivada de las SUBPRIMES, un producto asociado a los bienes inmuebles, que provoco una caída que arrastró a todo el mundo.

Quienes ofrecía el producto desde la banca, sabían que, en muchos de los casos, los cliente que recibían esas hipotecas para comprar casas no tenían capacidad real de repago, es decir, que sus sueldos o ingresos, además de los gastos habituales, no les daban para ir cubriendo sus cuotas mensuales, así que llego un momento en que se dejaron de pagar…

A continuación llego el famoso rescate de la banca, exigido para poder seguir adelante. Y todos los Estados cumplieron rigurosos la Ley.

¿Ese dinero se ha devuelto? No.

¿Fue algo fortuito? ¿Una crisis financiera puede llegar sin aviso?

Sinceramente: Muy difícil. Siempre hay razones. No hay nada casual, y si causal.

En su momento publicamos, antes incluso del estallido, algunos posts al respecto, porque cualquier movimiento en el mundo financiero viene precedido por marcadores en el mercado.

Para entendernos: Es como cualquier enfermedad.

Nuestro cuerpo da indicios, un conjunto de síntomas o signos que indican que se está produciendo un deterioro en nuestro organismo y que, de seguro, va a afectar a nuestro bienestar. Un profesional lo puede observar o medir.

Y, aunque resulte crudo decirlo así, en el mercado empresarial, en el financiero, en el social o en el político, por poner algunos casos, también puede que una de estas crisis sea organizada, pensada e, incluso, decidida como un elemento beneficioso para quien la provoca.

No. Ya lo hemos dicho: No sería ni la primera ni la última vez.

Por ejemplo, las subprimes no eran algo nuevo, y sus consecuencias se conocían… exactamente 9 años antes del estallido.

Lo sabía todo el mundo, especialmente quienes supuestamente velan por el cumplimiento de la Ley… y ¿entonces?

Os invitamos a leer lo que escribimos en su momento sobre la CRISIS FINANCIERA. Quizás dé pistas sobre que puede estar ocurriendo ahora mismo.

Recordemos de nuevo:

Los diferentes Estados intervinieron con rescates bancarios multimillonarios (inyecciones de capital), bajando tipos de interés, comprando deuda y aumentando la regulación para estabilizar el sistema, con el fin de evitar colapsos, restaurar la liquidez y prevenir mayor contagio, aunque esto incrementó la deuda pública y generó debates sobre el uso de fondos públicos para salvar a entidades privadas que incluso hoy siguen vigentes, puesto que esas entidades no han devuelto jamás lo prestado, mientras el ciudadano de a pie si sufrió todos los recortes que le vinieron derivados… y que hoy siguen arrastrándose.

La memoria suele ser bastante mala en estas cuestiones y, por ejemplo, si preguntásemos a cualquier ciudadano español o americano sobre esa deuda, no sabría que responder.

Difícilmente sabrá que Estados Unidos acaba de CRUZAR UN UMBRAL HISTÓRICO, superando los 38 billones de dólares de deuda, y la relación deuda / PBI ronda el 124% y subiendo, pudiendo llegar al 143% según el FMI.

Sin embargo, en lugar de generar pánico en los mercados, parece que todo estuviese bien.

En otros momentos esto hubiese sido el terror máximo: de hecho, supera con mucho los niveles de países considerados históricamente como gigantes del endeudamiento como ITALIA o GRECIA.

Atención al detalle:

  • Deuda por ciudadano: 112.521 dólares.
  • Carga por contribuyente: 355.810 dólares.

Para explicarlo de forma sencilla, y sin entrar en honduras (en profundidad, que para entrar en países ya están otros), hay una necesidad y dependencia estructural del mercado de la deuda… y puesto que sigue habiendo compradores dispuestos a adquirir deuda, refinanciando, se pierde impacto, y la narrativa del poder asienta la idea de que se puede confiar en el dólar como activo de reserva, en la generación de más y más bonos, y la liquidez para lo que sea preciso.

De hecho, el problema de deuda en Estados Unidos es lo que está promoviendo no sólo un nuevo orden mundial para conseguir ingresos (aunque sea a fuerza de “me lo quedo porque tengo las excusas suficientes y, además, nadie me lo ha va a impedir”) sino, y lo que es más importante, también una nueva arquitectura económica.

CHRISTOPHE MOREL, economista jefe de GROUPAMA ASSET MANAGEMENT, ya augura que se van a producir cambios en la RESERVA FEDERAL, con amenazas desde el propio Gobierno a JEROME POWELL, su presidente, que se niega a bajar los tipos de interés por miedo a la inflación, y que está abiertamente en contra de TRUMP.

Más allá de esas discusiones o descalificaciones, es tan sencillo como esperar a mayo para el reemplazo, y seguro que el nuevo nombramiento tomará decisiones que creen un entorno que permita refinanciar deuda, para reducir su duración y rebajar los tipos de interés, como así reclama Donald.

A todo esto hay que sumar un cuadro que pasa por la guerra comercial, los aranceles (“si no me apoyas en cualquier acción, te meto más aranceles”), o la desregulación bancaria para facilitar la compra de instrumentos como los títulos de deuda (THEASURIES) emitidos por el DEPARTAMENTO DEL TESORO DE EE. UU. (Letras, Notas, Bonos y TIPS) para financiar al Gobierno.

Con estas acciones, MORELL declara que se captarían 10 billones de dólares y se reduciría un tercio de la deuda.

¿Y qué sucede si hay un cambio de aires y no todo es como se espera?

La próxima semana haremos un análisis de la deuda norteamericana, exponiendo cuales pueden ser los riesgos.

La geopolítica mundial está marcada por el proteccionismo, la energía, los suministros o, lo que es lo mismo, y en particular, petróleo, tierras raras, oro, zonas que minoren costes del comercio …y, lo más importante: LA DEUDA.

La deuda igualmente GOLPEA A EUROPA, y en un intento de arreglar las cosas, aprueba acciones para independizarse de sus proveedores históricos y así crea infraestructuras que la alejan de Rusia, apoyando proyectos interfronterizos para favorecer sectores dependientes (industria pesada, automotriz, químico y siderurgia, por ejemplo) pero… de nuevo, las inversores no son equitativas entre los países, y así más del 53% se lo reparten entre Alemania, Francia y Países Bajos, según un informe de ARTELYS.

También trataremos próximamente de la deuda europea.

Y si la energía es uno de los grandes problemas a los que se enfrenta no sólo Europa, sino todo el planeta, habría también que tener en cuenta la demanda eléctrica creciente derivada de la IA, y no sólo lo que es electricidad.

La IA se nos ha vendido como la panacea a todo, pero no está produciendo ingresos, y cada día se obliga a mayor inversión para sostenerla o, lo que es lo mismo, a generar más y más deuda.

Además, con la IA se está produciendo un fenómeno hasta ahora prácticamente inédito.

Las grandes empresas no son las que acumulan deuda, sino que se abren a inversores que van a pedir el dinero al banco, con lo que entra en juego otra cuestión: ¿Si no se pueden pagar esos créditos porque la IA no da dividendos suficientes, va a estallar otra burbuja?

Un tercer post sobre el que comentar detalles en poco, y antes de que explote todo. Porque todo esto hace que nos planteemos en manos de quien queda cada elemento asociado a la deuda.

Lo decíamos al principio:

Además, quien detenta esa deuda, la puede revender, comprar otras deudas o, si fuese preciso, hasta manipular el mercado financiero a su favor.

LORENZO RAMIREZ habla de DEUDOCRACIA, y lo explica exponiendo una lección maestra de como se sacrifica a un país para dar un aviso a navegantes, o lo que es lo mismo, para poner en alerta a otros país, por como se actúa sobre uno en particular.

Llega incluso a equiparar este modelo a una organización mafiosa:

Se coge a un país para un ajuste fiscal, para destruirlo o para hacerlo permanecer, pero siempre bajo el yugo de la deuda, y se utiliza para presionar, hasta de forma perversa, haciendo que la maquinaria del Estado funcione a cambio de renunciar a determinados temas.

Es una pescadilla que se muerde la cola porque para obtener liquidez se tiene que aceptar ser dependiente de lo que conlleva la liquidez hasta el punto del servilismo como, por ejemplo, adoptar soluciones antipopulares.

Aunque no toda la deuda lleva al sometimiento. Todo es más complejo.

Otro tema a considerar.

No, no somos conspiranoicos y vemos tramas negras detrás de cada movimiento. Las hay grises o blancas (las que lo dicen a las claras, y no vamos a mencionar otra vez al omnipresente).

De hecho, como hemos anunciado antes, trataremos cada uno de los temas en nuestras próximas entregas.

Y recuperando la referencia de la película, su director, TOM TYKWER, tiene algunos otros títulos en su carrera, igualmente recomendables.

Para recordar especialmente EL PERFUME: HISTORIA DE UN ASESINO, la adaptación de la novela de  PATRICK SUSKIND, un bestseller en su época, con una historia sobre el poder y las apariencias.

Y, la semana próxima: la deuda americana, la deuda europea, la deuda por la IA y, finalmente, el poder.

*Este post es propiedad de TODO ES SINGULAR, S.L. (www.todoessingular.com) y la información contenida puede ser utilizada por terceros con la autorización expresa y por escrito de la fuente.

Fecha de Publicación:

Última modificación: 26 de enero de 2026

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